Mario Holguín, reconocido activista y titular de la Secretaría de Seguridad Vial de la Fuerza del Pueblo, así como presidente ejecutivo de FundaReD, reaccionó esta mañana ante los resultados finales del operativo “Conciencia por la Vida, Navidad y Año Nuevo 2025-2026” coordinado por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE).
En su declaración, Holguín enfatizó que la República Dominicana necesita urgentemente cambiar su relato entorno a la movilidad segura, priorizando la vida humana como un tema de Estado inaplazable.
“Es recomendable aplicar una política de gestión amplia y diferente, para que los resultados también sean diferentes”, subrayó Holguín, destacando que los esfuerzos aislados no bastan ante una crisis que sigue cobrando vidas evitables.
El operativo “Conciencia por la Vida 2025-2026”, que cubrió las festividades de Navidad y Año Nuevo, registró 245 accidentes de tránsito, resultando en 29 fallecidos y más de 300 lesionados, algunos de los cuales de por vida, mientras otros mueren en el camino a la recuperación.
Los motocicletas en particular continúan mostrando el mismo patrón que expone las vulnerabilidades del sistema vial dominicano.
El país acumula miles de siniestros, con proyecciones que mantienen la inseguridad vial como una de las principales causas de muerte no natural, no obstante acumular una deuda social y económica incalculable.
Holguín, autor de obras como “Seguridad Vial Sostenible” y defensor histórico de un Plan Nacional Integral de Seguridad Vial, insiste en que celebrar reducciones marginales no es suficiente cuando las vidas perdidas podrían prevenirse con políticas transformadoras.
El relato actual trata los accidentes como “inevitables” o “imprudencias individuales”, minimizando la responsabilidad del Estado en infraestructura deficiente y falta de educación vial inclusiva.
Holguín propone un cambio radical elevando realmente la preservación de la vida humana a prioridad nacional. Lo que implica reconocer que la movilidad segura es un derecho fundamental y una inversión en desarrollo sostenible, no un gasto secundario.
“Si seguimos haciendo lo mismo, obtendremos los mismos resultados trágicos”, enfatiza Holguín, recordando que el país necesita un régimen de consecuencias efectivo, observatorios de datos robustos y alianzas público-privadas que trasciendan gobiernos.
Como señala Holguín, el cambio comienza con un nuevo relato uno que vea las calles no como escenario de tragedia, sino como espacios de vida protegida.







